¿POR QUÉ PALOMA VIRTUAL?

¿POR QUÉ PALOMA VIRTUAL?

martes, 30 de diciembre de 2014

La habitación de Hera

Niños divertidos; ahora, insolentes. Me pregunto si lo sabíamos antes de engendrarlos. Recuerdo que las mujeres me pedían protección. Incluso los varoncitos, temerosos de mi poder, me rezaban. Los cobijaba en mis brazos. ¡Qué puedo hacer! Me enternecen.

¡Ay, no! Justo viene hacia mí uno de los nuevos ¡Valor! Estos jovencitos preguntan mucho y me ponen nerviosa.

-      Hola bella Hera.

-      ¡Azrael! Angelito ¿así te llaman, no?, ¿qué haces por estos senderos tan hermosos? Creí que te aburrían.

-      Sí, me aburren, pero sé que te gustan. Estoy inquieto hace mucho tiempo y no me gusta esa sensación. Tanto estar con los humanos, se me contagia algo de su curiosidad. Disculpa indisponerte con tu baño de sacrificio, pero quiero hacerte algunas preguntas, ¿puedo?

-      Claro, pregunta. Además, ya no hay tantos como antes…Dime, tengo curiosidad…

-      Bien. Desde que se formó la Tierra no sabemos nada de nuestros hermanos. Ignoramos el por qué no salimos de este plano ¿No crees que ya debemos preocuparnos de esta situación?

-      Eres un jovencito eterno, sin duda. Hay cosas que deben dejarse como están y otras no. Estamos acá porque tenemos “hijos” qué cuidar para que no hagan destrozos.

-      ¿Cuidar? Eso era antes. Ahora hacen lo que quieren.

-      ¿De verdad piensas eso? Tu juventud te nubla. Desearán olvidarnos, pero dependen aún de nuestros poderes. Recuerda: el olvido se da por sí mismo, y nunca se impone. Somos eternos. Cuando hay que intervenir, intervenimos; cuando no, no.

-      ¿Entonces eso del libre albedrío es una mentira?

-      Ya eres grandecito. No hay libre albedrío, sino “causa- efecto”, tanto los dioses como sus criaturas están sujetos a esa ley universal. El libre albedrio es una ilusión. Hay errores que ocasionan pérdidas de tiempo, involuciones o atrocidades. Hemos hecho creer a los humanos que tienen un propósito en la vida. Nuestra eternidad nos da ese derecho y deber: una forma para evitar equivocaciones garrafales. Aunque algunos oportunistas lo aprovecharon para dar rienda suelta a sus vanidades.

-      La eternidad me aburre francamente. En fin, si los humanos desean muchas cosas, siendo la libertad la más ansiada, por qué viven en sumisión ¿Cómo se puede vivir de un modo diferente del que se anhela o piensa?

-      Te contaré algo sobre el Hombre: al reunirse en grupos tuvo que organizarse. Ahí empezó todo: “sectores” con ciertos privilegios; y otros, controlados. En la sociedad humana algunos dirigen y otros obedecen. Por eso, la mayoría de individuos perdieron la condición de libertad. No obstante, los esclavos sostenían al nuevo sistema. Claro, hasta que alguna otra clase ocupara su lugar.

A ver, utilizan mecanismos sencillos, pero efectivos para que otros entreguen su fuerza y tiempo. Guerras, extorsión, violencia a gran y pequeña escala, salarios, premios, días libres, bonificaciones, acceso a tipos de cultura, instrucción, diversiones. Ahora todo se paga con papeles de tristes colores. Es como para reírse a carcajadas de su presunción. Como te seguía diciendo, los juguetes con los que se divierte al sector esclavo son variados, para que no haya problemas. La casta superior otorga derechos y deberes fácilmente ignorados por esta, aunque obligatorios bajo castigo para las más bajas.

El humano se ha creído la gran mentira de que servir es bueno. Zeus tuvo algo de culpa (en ese momento me dijo que era para controlar la voracidad de la soberbia humana). Ahora es triste cómo se usan términos e ideas distintas para justificar la esclavitud en todas sus variantes. Servir a alguien es siempre servir a alguien, no importa cómo se le diga o disimule: esclavo, campesino, villano, asalariado, ayudantes, operadores de fábrica, empleados domésticos, etc. Al final de cuentas, el Hombre se ha vuelto siervo del Hombre y los amos se han esclavizado de sus poderes. Más esclavitud. El humano disfraza las cosas a su conveniencia: los empleados domésticos son esclavos pagados (en su mejor caso). Mejor decir "esclavo" que “doméstica” ¿Qué implica ser doméstico? Implica ser amansado, desprovisto de rebeldía, son como unos animalitos.

Hay semejanzas entre el sistema de contrato que rige hoy en los humanos y el sistema de esclavitud de Roma o la antigüedad: entre patrones amigos se intercambian los sirvientes, estos comen en la cocina, no pueden estar en la sala de los señores, limpian los cuartos, lavan los platos que los señores han ensuciado en sus fiestas u orgías, se les da un trato paternal, no tienen que tener dignidad; si se rebelan, se les aumenta el salario, se les da mas días o mas horas de descanso, o se les bota, total, hay miles de personas que buscarán su puesto, no son personas sino instrumentos.

La independencia es una forma para destruir el concepto de esclavitud, lamentablemente el hombre es ocioso: ¿para qué hacerlo si alguien lo puede hacer por mi? Por eso, que el hombre quiera abolir la esclavitud es absurdo y no utopía. Desaparecería casi toda la humanidad para conseguirlo. Volver al inicio con los saberes ya obtenidos es intolerable para el ego de sus dirigentes. 

Al cometerse abusos, jóvenes se sublevan contra sus amos, tal vez alentados por estudios y lecturas liberalizadoras intentan ser libres, pero ni siquiera saben qué significa eso y, al debatir, se internan en senderos laberínticos que terminan en caminos sin salida, volviendo con seguridad a seguir en el camino de sus padres. No hay cambio; por eso, fracasa tanto ideal acumulado en los sueños y esperanzas humanos.

Simplemente uno desea lo que no tiene. Concluyo que el humano no es libre, porque se entrega con facilidad al deseo y al miedo. Nuestro deber es vigilar que no haga mucho daño, porque el cambio viene de uno mismo y él no quiere cambiar. Fin.  


-      Tu historia es pesimista, ¿hay resentimiento hacia ellos?

-      Ellos nos cambiaron por ustedes fácilmente. No hubo tiempo para corregirlos. Eso me entristece, sabes. Ustedes lo malograron todo.

-      Todo tiene que cambiar. Es ley.

-      Sí. Perdóname, mas me cuesta creer que una patética religión nos haya vencido, aunque no hayan durado ni la mitad de lo que nosotros duramos.

-      Tenía que suceder, en aras del universo. ¿No crees? Bueno, lo que has narrado completa mis conocimientos sobre la especie humana, en verdad te agradezco, no entiendo cómo me pudo interesar e incomodar sus existencias mortales.

-      Algún día sabrás por qué. Todo tiene un pasado y; por tanto, una historia.

-      Supongo que sí. Me voy, este lugar me es ya insoportable. Adiós Hera.

-      Hasta pronto angelito y abrígate bien (qué nervios, tantas revelaciones, menos mal no preguntó más, mejor, así no sabrá sus orígenes).



PMVA



sábado, 27 de diciembre de 2014

El periodismo en el Perú

Hace mucho tiempo un erudito peruano dedicó un poco de su tiempo a investigar los orígenes del periodismo en el Perú. Se llamaba Raúl Porras Barrenechea, un sujeto ético y visionario, que no solo se limitó a representar al Perú ante otras naciones, ni tampoco solo a enseñar e incentivar a la nueva generación de su tiempo el gusto por la cultura peruana; sino que también fue un investigador y crítico notable a tal punto que es considerado uno de los grandes maestros de su época, admirado por muchos, envidiado por algunos y poco comprendido por otros.

En su breve trabajo sobre la prensa peruana, Porras destaca dos aspectos importantes que se remontan a los tiempos coloniales: uno es la idiosincrasia chismosa del limeño, acompañado de su poco gusto por las Letras, su falta de costumbre de leer y pocos deseos de ilustración. Dos, una obcecada pasión por la libertad de parte de nuestra prensa; no obstante, colaborar en desordenes políticos, codicias vestidas de patriotismo, abusando de palabras engañosas y supersticiones políticas.

También nos recuerda que un 1º de octubre de 1790 se funda el Diario de Lima por el español Jaime Bausate y Mesa, de quien cita Porras esta frase: “En no hiriendo directamente a determinada persona, ella es la salsa de los papeles”. Asimismo, que el 4 de mayo de 1839 Manuel Amunátegui y Alejandro Villota fundan El Comercio, cuya imprenta fue adquirida luego en 1875 por José Antonio Miró Quesada y Luis Carranza. De este diario, Manuel Atanasio Fuentes se expresa así: “capeaba todas las situaciones de compromiso; cuando algún toro embestía, su imparcialidad se metía tras la puerta del toril y dejaba a la cuadrilla de banderilleros que mataran la fiera, para salir después cantando el de profundis al muerto y el gloria in excelsis Deo al recién levantado”.


Esto escribió Porras hace poco más de medio siglo y las cosas no han cambiado en su contenido ni idiosincrasia; la tecnología y nuevos mercados han dado nuevas caretas a nuestra querida prensa convencional. Hay pocos que verdaderamente hacen periodismo.  

Si quieren leer su investigación y no conformarse con estas palabras, lean este libro en donde no solo encontrarán datos interesantes; sino también conocerán a través de esta breve historia del periodismo periodismo peruano que realiza Porras, por qué nuestra prensa es así como lo es ahora:

  
PMVA